Para cuando tu vengas,
las nieves se habrán ido,
de las charcas heladas
se habrá roto el cristal.
Vendrán las golondrinas
a beber del rocío.
En abril, cuando nazcas
el sol sonreirá
olerá a hierbabuena
a rosas y a romero
y a niña amada.
En la ermita de Hoyo
tocarán las campanas
y alegres las cigüeñas
cantarán una nana.
Por la noche las hadas
te traerán las estrellas,
brillarán los luceros
y entre los berrocales
se reirán los ciervos.
Ven tranquila mi niña
Que yo te espero.
Isabel Celma